Al chico que le escribí un poema en pleno examen de física

 Durante mi intercambio en Europa conocí a muchísimas personas, pero hay alguien en especifico que aunque no quiero sigo pensándolo. 

Recuerdo la primera vez que lo vi y lo mucho que me intimidó por su altura, me hacia sentir como una hormiguita a su lado. Me gustó la curiosidad que tenia su mirada, cuando pasé a presentarme enfrente de toda la clase podía sentirlo observándome, prestando atención a todo lo que hacia y a mis movimientos. 

Él se sentaba detrás de mi en clase y siempre sentía su mirada atenta en mi, había una vibra que me ponía nerviosa pero al mismo tiempo me gustaba. Agradezco que la chica que se sentaba a lado mío hablaba con él, porque de esa manera pude acercarme a él, me hacía reír y me preguntaba muchísimas cosas sobre mi. Amaba su ingles con su acento francés, amaba como se inclinaba sobre la mesa para verme con mucha más claridad 

En mi primer mes de clases, nos llevaron a escalar y divertirnos en tirolesas. Yo no me separaba de otro chico que por alguna razón también me gustaba solo que con este sabía que yo si tenía la oportunidad de estar con él. Mi verdadero “ser amado europeo” era muy serio, me asustaba su sarcasmo, la manera en la que criticaba todo lo que sucedía, me mataba lo popular y cool que era, yo sabía que no iba a encajar en su mundo siendo yo una chica tan sensible que se toma todo personal y que nunca ha tenido muchísimos amigos y no es ni cómica. Pero ese día algo cambió, cuando en una actividad tenía que cruzar un circuito super complicado, nunca he sido una chica fit, pero sabía que tenía que hacerlo. Comencé haciéndolo bien, pero me quede a mitad de camino, hasta que él llegó, fue el primero en ayudarme casi cargándome para cruzar aquel circuito. En cuanto terminé, le fui a agradecer y aunque él no le tomó importancia, sabía que claramente le importaba aunque sea un poco para que él haya ido a ayudarme. Ese mismo día me dio por alguna razón su celular y me tomé unas selfies ahí junto con una amiga. Fotos que me envió ese mismo día por la tarde, junto con una extraña conversación donde sentí que quiso averiguar si le gustaba.

Después de ahí hubo una cierta línea que ninguno de los dos planeaba atravesar, era como si tuviéramos miedo. Y sabía que tenía miedo porque me evitaba en ocasiones, pero cuando estábamos en clase me hacia cosquillas o jugaba con mi cabello. Ah y olvidé mencionar que él fue el primero en comenzar en seguirme en instagram. Como sabía que no iba a suceder algo entre nosotros, comencé a salir con otro chico, como consecuencia me comenzó a tratar mal, me ofendía. Lo ignoré y por varios meses lo detesté, aunque un poco en secreto me le quedaba viendo en clase de historia cuando se ponía a dar su opinion sobre la segunda guerra mundial. Me parecía un chico fascinante por lo inteligente que era, por la manera en la que su cerebro pensaba tan rápido en qué decir y también la manera en la que decía lo que pensaba me volvía loca, su voz, su risa, su carisma. 

En un punto de mi relación con el que fue mi novio, hablamos sobre este chico y mi novio me mencionó algo que me hizo cuestionarme todo. Me dijo que este chico estaba interesado por mi en cuanto llegué, que habló de lo mucho que le gustaban mis nalgas jajaja y que simplemente le atraía. Suena muy raro decir que solo le gustaba por mi cola, pero yo sabía que no era solo eso. Intenté actuar natural, como si no me hubiera afectado de alguna manera saber que yo también le había gustado, parecía tener sentido el porqué ahora él me trataba tan mal, era simple coraje. 

Otra cosa que olvidé mencionar es que los primeros dos meses lo encontraba todas las mañanas en la estación de tren, él siempre estaba con sus amigos fumando. Yo pasaba a un lado de él como si no lo conociera, como si no compartiéramos clases juntos, nuestras miradas siempre se cruzaban y me mataba el silencio que se hacia cada vez que yo pasaba a un lado de su grupito. Me alejaba pensando en que hablarían mal de cómo iba vestida o hablarían mal de mi por simplemente ser mexicana, igual nunca sabré porque se quedaban callados y que dirían después de que me alejara. Por la incomodidad comencé a bajarme una parada antes, simplemente para ya no cruzármelo en las mañanas, hasta que un día nos habían cancelado la primera clase y desafortunadamente el horario de mi autobús no me permitía tomar otro, así que tomé el de la misma hora, solo que ahora iba a esperar en la estación hasta que fuera la hora de entrar a clases. Recuerdo estar sentada escuchando música cuando vi pasar un autobus dejando a un solo pasajero, uno alto como un edificio, un poco encorvado con un impermeable negro, sus pantalones flojos y a punto de prender un cigarrillo. Me vio, él sabía que yo estaba ahí, fumo su cigarro con tanta tranquilidad y después desapareció por las escaleras eléctricas. A los dos minutos decidí seguir el mismo camino que él para llegar a la escuela, cuando de sorpresa me lo encontré afuera de la estación, esperándome. Cuando me vio me dio un beso en la mejilla que jamás olvidaré, comenzamos a caminar juntos como si fuera algo que hiciéramos todos los días. Ese día hablamos sobre un atentado que había ocurrido en Bruselas y él me dijo que iba a estar bien, que no era algo que sucediera con normalidad. Después me recomendó comprar una chaqueta o una chamarra porque yo no llevaba nada de eso. 

Durante ese día solo pude pensar sobre el beso en la mejilla que me dio y él porque solos había sido tan lindo, cuando estábamos rodeados siempre me trataba diferente, con un poco de rudeza incluso. Comencé a verlo de lejos, observaba a sus amigos, como siempre fumaba y se mordía las uñas, veía como fuera de la escuela salía con otras chicas e incluso un día me habló de su nueva novia, la cual era realmente hermosa. Me dio celos cuando me habló de ella diciendo “ma meuf”. En este punto la relación con mi novio no era la mejor, yo estaba distante y él ocupado todo el tiempo. 

Surgió un viaje a Italia y mi novio no pudo ir, pero este chico si. Yo durante el trayecto a Italia pensé seriamente en terminar aquella relación con ese novio, mi plan era terminar con él en cuanto regresara del viaje. Durante aquel viaje estudiantil donde celebrábamos nuestro último año de preparatoria estuve cerca de mis amigas, una noche le pedí a una de ellas que me planchara el cabello. Cuando este chico me vio me dijo lo bonita que me veía y hasta me dijo que parecía una “baddie”, ese día en Florencia estuvo siempre a mi lado, tengo selfies en donde sale su hombro, videos en los que él aparece. Ahí el me preguntó si iba a terminar con mi novio, ambos teníamos pareja en ese momento, los dos con la misma idea de dejarlos. Me preguntó porque quería dejar a mi novio, pero jamás respondí su pregunta. Ese día me invitó a fumar a su bungaló, lo cual quería claramente ir a hacer, pero no pude porque mis amigas no querían acompañarme jaja. Tengo una foto de los dos juntos aquel día, yo usando su típica gorra Gucci y el detrás de mi con su sonrisa tan relajada, aclaro que en este mundo no existen fotos de el sonriendo, solo la mía. 

El último día de ese viaje nos tomaron una foto grupal con una playera que la escuela nos había regalado, yo posaba a un lado de mis amigas, cuando en eso él se acercó a mi para salir a mi lado en la foto. En esa foto destaca mucho él por su altura, a mi solo se me ven los chinos. El regreso a Bélgica era un trayecto en carretera por la noche, hubo como dos paradas para ir al baño en una gasolinera o comprar comida, yo me bajé junto con todos en la última parada, caminamos un poco en una gasolinera en Suiza, cuando regresé al autobus estaba solo él, con una camisa de comprensión que le quedaba tan bien y por unos momentos me volvió a ver con la misma curiosidad del primer día. No duró mucho nuestro momento porque sus amigos llegaron al autobus y yo regresé a mi asiento. 

La primera semana en cuento regresé de aquel viaje terminé con mi novio. Ya era “libre” y con una gran culpa de haber querido tener algo con ese chico. Llegó la semana de nuestro “prom” y el que me gustaba al parecer no iba a ir porque había terminado con su novia. Yo aún así quise ir, me compré un vestido después de una crisis por sentirme horrenda, me arreglé y fui al baile con unas amigas. En cuanto llegué me llamó la atención verlo, todo de negro con un traje que le quedaba perfecto, su cabello peinado tan bien y con un cigarro en la mano. No lo saludé, ni él a mi, solo cruzamos miradas y yo fui con mis amigas. En un momento, lo veo discutiendo con el novio de una amiga, amenazando en golpearlo si la trataba mal. Ahí me miró y me dijo que me invitaba una bebida, todo fue tan random que me negué, pero aún así ahí estaba su invitación. A los minutos, comencé a hablar con otro chico de la escuela que casualmente también hablaba español, y ahí regresó él, frunció el ceño cuando probé de la cerveza del español y no sé si si el español sintió una tensión pero se fue, dejándome sola con el que me gustaba. 

Su mirada me seguía poniendo nerviosa, y sin pensarlo dos veces le dije “t’es très beau aujourd’hui”, él me dijo “t’es t’es belle”, tomó mi mano para darme una vuelta y se acercó a mi para darme un beso solo que yo vi a mi ex mirándonos y deje que este chico me diera el beso en la mejilla. Se sintió raro todo deje nuevo, así que me aleje para irme con mis amigas, bebimos un poco y hasta después me volví a encontrar a este chico, estaba en la fila para tomarse fotos con sus amigos, yo llegué ahí con mis amigas. Me miró y se acercó una vez más a mi, tomé su mano intentando quitarle el anillo que tenía en el dedo, él tomó mi brazo dándome otra vuelta y colocándome entre la pared y él. Estaba tan cerca de mi. Miré a mi alrededor y mis amigas nos miraban con curiosidad, y mi ex nos seguía mirando. Empujé a este chico, combatiendo mis ganas de besarlo. Y fue nuestra última interacción en aquel baile. 

Durante los exámenes semestrales yo no podía concentrarme después de lo que sucedió, porque puede que no nos besamos, pero la tensión que había sentido mezclada con nuestras vibras era lo que me tenía enganchada. Durante un examen de física, del cual había estudiado muy poco y tampoco me interesaba nos dieron una hoja en blanco, la cual solo usé para escribirle un poema, uno que nunca que le iba a enviar. Terminó el tiempo del examen y no respondí nada, solo tomé aquella hoja, la metí en mi mochila y me fui a casa. Me gradué y no lo vi, a los días comencé a salir con una amiga a unos bares, donde me lo encontré una vez y no cruzamos palabras. 

Pero un día, con esa amiga y unos tragos de más lo comencé a seguir en instagram de nuevo, él me comenzó a seguir también, le dio like a una foto random de mi perfil y yo le di like a una historia destacada que él tenía. Iba en el autobus de camino a la casa, sintiéndome mareada por el alcohol, cuando me mandó un mensaje y comenzamos a hablar, estaba jugando conmigo y yo hacia lo mismo con él. Después de ese día no volvimos a hablar, ni nos volvimos a ver. En ocasiones busco su perfil y lo stalkeo, pero lo extraño, y lo encuentro en cada personaje de ojos verdes con los dos dientes de adelante ligeramente separados. 


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